
Gracias a Dios en todos los trabajo que he tenido he logrado muy buenas relaciones de amistad y compañerismo con mis demás compañeros, que incluso ha trascendido fuera del área laboral.
En mi trabajo actual dos de mis compañeras han querido hacer de mi escritorio el punto de reunión para todo. A mi lado están el fax y la impresora a color, al igual que el scanner. Pero a pesar de eso, quieren venir a tomar café aquí, a comentar que si fulanita siempre está en el aire, o que menganita viene con una ropita feita. Que si la jefa vino arrevesá, o que si no tienen con que desayunarse, si el otro quiere serrucharle el trabajo a la jefa, o que si por el contrario, el jefe cocinará hoy y nos tocará un chin (a mi siempre me toca!), que si la de RRHH está haciendo la barriga feísima, o si x compañia es mala paga.
Ese brujuleo alrededor mío me pone de vuelta y media, porque aunque les digo tanto de manera cortés, como echándoles sus respectivos “Coños”, se me paran detrás y no me dejan leer las cadenas en paz, no me dejan mandar besitos por correo, ni leer los emails calientes y con chismes de algunos de mis amigos, ni incluso dar mi chateadita en paz.
Les minimizo la página para que vean que no quiero que lean lo que hago, me volteo, las ignoro, pero que va, aquí siguen como el primer guandul. Así que he bautizado mi escritorio: Como el escritorio más dulce habido. Qué me aconsejan para espantarlas?