Para mi mami: Miriam Perez

Querida Mami:

Nunca te he dicho lo orgullosa que me siento de ti. Has sabido superar tantas situaciones dificiles desde tu niñez, la falta de un padre, el trabajar a temprana edad, el lidiar a temprana edad con tus hijas, tu relacion matrimonial.
Miro hacia atras y veo que nunca te he preguntado sobre tus sueños: era eso que querias? era esta la vida que soñabas? no te hizo falta casarte de blanco en una iglesia, viajar por el mundo, tener tu carro propio, tener una sirvienta que te hiciera todo, ir a la universidad, tener la casa de tus sueños, somos las hijas que querias?
No puedo, aunque quisiera, llevarte en un avión a conocer el mundo, ni comprarte un carro del año, ni una sirvienta a tu disposición, o pagarte la universidad, o fabricarte esa mansión que te mereces, pero si puedo decirte que dia a dia, noche a noche, en mis oraciones pido al Señor que te cuide y que me de el privilegio de tenerte muchos años con nosotros, de aprender a decirte que te amo sin que sea una ocasión especial, de ser una mejor hija cada segundo y cada minuto de mi vida.
Feliz dia mami,


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de Ginnette Publicado en Mami

Cerrando círculos

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insiste en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierde la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó con su trabajo?
¿Se acabó la relación?
¿Ya no vive más en esa casa?
¿Debe irse de viaje?
¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente “revolcándose” en los por qués, en rebobinar el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender “su televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando “puertas abiertas” por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron … ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! Si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo el desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando usted vino a este mundo “llegó” sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente, se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero… cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la VIDA!

Por: Paulo Coelho

Encienda su motor

unca es tarde para colocar metas y prioridades a fin de lograr niveles más altos de éxito personal y profesional.Nunca es tarde para colocar metas y prioridades a fin de lograr niveles más altos de éxito personal y profesional.

Cosas que traen fracasos:

1. La culpabilidad. No deje que sus equivocaciones lo aflijan. Aprenda la lección.

2. La preocupación. Revitalice su energía. Convierta lo negativo en positivo.

3. La indecisión. Confíe en lo que hará y hágalo.

4. El perfeccionísmo. Es imposible lograrlo. Acostúmbrese a trazarse metas de 125% para que le queden en por lo menos un 85%. Esto es un gran logro.

5. La dilación. No pierda tiempo, la competencia se le adelanta.

Cosas que traen éxito:

1. Una buena formación física. Su cuerpo es su máquina y necesita siempre el mejor mantenimiento.

2. La organización. Imprescindible.

3. La tenacidad. Si usted realmente quiere triunfar, entonces debe persistir hasta que triunfe.

4. Leer más. Esto implantará nuevos hechos y nuevas ideas en su mente.

Recuerde, las nuevas ideas crean fortunas.

Entrevista a Bill Gates

Estas reglas de Bill Gates estan muy interesantes:

En la universidad norteamericana de Yale, Bill Gates, Presidente de Microsoft, ofreció una conferencia dirigida a estudiantes y padres de familia sobreprotectores con hijos muy consentidos que sienten que todo lo merecen, en la cual expuso 11 reglas, que aunque duras, son útiles y necesarias en la vida real.

LAS 11 REGLAS DE BILL GATES

REGLA UNO

La vida no es justa. Acostúmbrate a ello.

REGLA DOS

Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

REGLA TRES

No ganarás US$ 5.000 mensuales justo después de haber salido de la universidad, y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.

REGLA CUATRO

Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

REGLA CINCO

Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo, le llamaban: oportunidad.

REGLA SEIS

Si metes la pata, no es culpa de tus padres. Así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.

REGLA SIETE

Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

REGLA OCHO

En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos, y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

REGLA NUEVE

La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

REGLA DIEZ

La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del bar de la película para irse a trabajar.

REGLA ONCE

Sé amable con los más aplicados de tu clase. Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

SI BIEN ES CIERTO QUE SON REGLAS DURAS, VALE LA PENA COMPARTIRLAS PORQUE SON SACADAS DE LA VIDA REAL Y DE LA EXPERIENCIA DE UNO DE LOS HOMBRES MÁS EXITOSOS DE LA HISTORIA EMPRESARIAL DEL MUNDO.