Casi, Casi………..


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Salmo de las Maderas….Jorge de Bravo

Hay maderas oscuras y profundas
como tus ojos y tus cabellos.
Porque tus ojos y tus cabellos son
como maderas profundas y charoladas.

Hay maderas suaves y livianas
como tu piel y tu alegría.
Porque tu piel y tu alegría son
como maderas suaves y livianas.

Hay maderas recias y macizas
como tus piernas y tus espaldas.
Porque tus piernas y tus espaldas son
como maderas recias y macizas.

Hay maderas húmedas y rojas
como la piel de tus labios y de tu lengua.
Porque la piel de tus labios y de tu lengua es
como una madera roja y empapada de savia.

Hay maderas olorosas y vivas
como el olor de tu cuerpo.
Porque el olor de tu cuerpo es
como el olor de las maderas
cortadas en los tiempos de lluvias.

Hay maderas que al ser trabajadas
dan notas musicales y perfectas.
Tu amor es una nota musical y perfecta
como el sonido que dan ciertas maderas
cuando son trabajadas.

Hay maderas que se quejan en las noches de lluvia
y en las tardes de tormenta.
Porque eres triste, y esto te embellece y purifica,
te pareces a esas maderas que se quejan
en las noches de lluvia y en las tardes de tormenta.

Hay maderas que tienen un sabor y perfume
tan propios que, cuando se las huele o se las besa,
ya no son olvidadas nunca más en la vida.
Porque eres fatalmente inolvidable,

te pareces a esas maderas que se recuerdan
hasta la muerte cuando se las huele o se las besa.

PS: Tomado de la Agenda para poder vivir 2003. Poeta de Costa Rica de gran contenido romántico y comprometido con la lucha social. En una oportunidad una mujer le retó a que le escribiera un poema de amor inspirado en algo tan compacto como la madera. Este salmo puso fuera de toda duda su condición de poeta

De uno de mis poetas favoritos

Waldo Leyva. Poeta cubano capaz de expresar posturas reflexivas y existenciales a partir de un lenguaje llano. Es reconocido por el cuento breve y es un desconocido en el pais por la mayor parte de los lectores.

Si ya no estoy cuando resulte todo,
cuando el tiempo en que vivo ya no exista,
cuando otros se pregunten si la vida
es el triunfo del hombre, o es tan solo

un perenne comienzo, un grito sordo,
un rasguño en la piedra, la porfía
inútil del abismo, pues la cima
puede llamarse altura porque hay fondo.

Cuando todo resulte sólo quiero
que alguien recuerde que al fuego puse
mi corazón, el único que tuve,

que yo también fui un hombre de mi tiempo,
que dudé, que confié, que tuve miedo,
y defendí mi sueño como pude.

Daría

Daría muchas veces lo que fuera para:

  • No ser la misma de siempre
  • No peinarme
  • Dormir dos horas más.
  • Abrazar más y que me abracen.
  • Decidirme a dejarme el cabello rizo. (y más corto!!)
  • Irme de viaje por lo menos una vez al año. Solo yo.
  • Bañarme en la lluvia.
  • Ya ser una adulta para mi mami.
  • No ser tan vergonzosa.
  • Reaccionar con mayor rapidez.
  • Ser más crédula.
  • No ser tan haragana.
  • Oir menos y hablar más.
  • Tener fuerza de voluntad para seguir una dieta.
  • Reir más y pensar menos.
  • No tener tan buena memoria y perdonarme por algunas cosas que he hecho.

Poema de mi madre


Este poema lo encontré en un cuaderno viejo, cuando yo tenía unos 11 o 12 años. Se me quedó en la memoria y nunca se me ha olvidado.

“LLegaste a mi vida tarde
cuando estaba en el ocaso.
Y por no llegar al alba,
te amaré menos, acaso?

Tu eres un amor robado,
no eres mio por entero,
porque te robaste mi alma,
y solo seguiste… Viajero!