Viviendo en Villa Mella IV

La primera casa que vivimos en Villa Mella pertenecía a un señor llamado Secundino Moreno. Un hombre alto, recio, de una contextura física impresionante, tenía los pies más grandes que he visto. Criaba vacas y vendía su leche todas las mañanas. Era un conjunto de 4 casas en las cuales vivían 4 hermanos: El profesor Moreno (fallecido antes de yo mudarme), Secundino, Niña y Minin. Todos ellos tenian casas construidas para alquiler o para que vivieran sus hijos. Le llaman la “Cerca”.

La esposa de Secundino era una mujer menuda y flaquita llamada Felicia que hablaba por los codos. Yo, que era más extrovertida que mi hermana, “conversaba” mucho con ella. Esto así porque era un monólogo de parte de ella diciendo que se levantó a las 4:00am a preparar desayuno, a limpiar la casa, a preparar la ropa para lavar, etc. Por educación me paraba en silencio a escucharla, pero ya al final hasta me iba y la dejaba con la palabra en la boca porque duraba hasta 40 minutos sin parar hablando.

Casi al frente de la casa de Secundino habia una enramada cubierta por una mata de cerezas, ese era mi lugar favorito para estudiar. Hacía una brisita fresca y en las tardes no habian muchos muchachos alrededor. Una tarde el se puso a conversar conmigo y se esforzaba en parecer muy correcto hablando, poniendo “S’s” en donde no iba y usando palabras no comunes.

En eso me pregunta por  mi hermana ya que ella nunca conversaba con el. Me preguntó nuevamente por mi nombre y por el de ella. Le respondo yo me llamo Ginnette y ella se llama Yadith. Oh Yaris que lindo nombre!! me dice. Yo no aguanto y me explotó de la risa y el sin notarlo me dice: Yaris y Yires que lindo nombres!.

A partir de ahí eso se hizo un chiste familiar. Así que si ven por ahí a mi hermana, no duden en decirle: Oh Yaris que lindo nombre! Se sorprenderán de su reacción.

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14 comentarios el “Viviendo en Villa Mella IV

  1. ¡Que bonito es recordar! A mí me encanta recordar tiempos pasados; en su momento no lo sabemos, pero definitivamente en nuestra niñez y nuestra adolescencia vivimos los momentos más bonitos de nuestras vidas -o ¿será que los idealizamos para hacerlos más queridos, más nuestros, más digno de recordar? De todos modos, es hermoso recordar; tu post está muy bonito, qué pena que no conozca a Yaris, para ver que cara pone, jajajjaja..
    Un abrazo

  2. Secundino Moreno?
    El diache, yo tenia una profesora de turismo en 3ro y 4rto que se llama Secundina Moreno…que coincidencia eh??

    Bueno, pues he conocido doñas asi que hablan hasta por los codos y te tienes que quedar con ellos…yo, soy una de ellas jejejeje.
    Saludos y besitos querida Ginette!!
    Por ahi viene el metro!

  3. Que chistosa eres, tremenda coincidencia la del nombre del carro. Oye que grato recordar esos tiempos, era uno tan sano, y a esa edad teniamos tan poco de que preocuparnos. los dias eran lentos y se saboreaba mas todas las cosas buenas. De escapada en miami? esta bien de vez en cuando hay que coger un descansito. cuidate querida.

  4. Jajajaja qué risa mi querida Yiresssss!!! Me recordaste a una tía que cantaba “Necesissssto que me diga si me quiereeee”. Qué tiempos! Me imaginé sentada bajo la mata de cereza con la brisita!

    Un abrazote!

    =D

  5. Que mala eres, publicar anécdotas familiares, y por si fuera poco decir mi nombre artístico, no creas que Sixto siempre me dice así, sobre todo para fastidiar….

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