Desempolvando recuerdos

recuerdos, actualizar, escribir, pasion

Tantas y tantas veces traté de empezar este post y se quedaba en borrador. Empecé tratando de retomar el último tema personal que escribí,  caí en cuenta de cuantas cosas habían pasado en ese tiempo. No pensaba que había durado tanto sin escribir, algo que me propuse hacer con más frecuencia y es algo que disfruto hacer. Pero la vida dispone cosas para las cuales muchas veces no estamos preparados, y es tiempo de reajustar velas.

Han pasado muchas cosas en este tiempo. La principal, la más dolorosa y la que más enseñanza me ha brindado, fue el descubrimiento del cáncer en el pulmón de mi papá, un 25 de noviembre del 2011 y su fallecimiento el 23 de abril de 2012. Prácticamente 6 meses de vida luego de su diagnóstico.

Fue una experiencia que no la deseo para nadie, ver a alguien tuyo sufrir así, preguntarte una y otra vez: Por qué? Por qué alguien bueno tiene que pasar por eso, cuando tanta gente mala no le pica ni un mosquito?. Ver el cuerpo y el espíritu de una persona desgastarse, convertirse casi en alguien irreconocible para ti, ver como gente a tu alrededor cae, incluso, primero que él.

Pero en esto, encontrar apoyo, encontrar amistad, solidaridad, desinterés. Gente que no conoces y que viste apenas una vez, acudir a un llamado de donación de sangre, que dejaron sus trabajos para cooperar contigo. O como esa persona que vio un anuncio en un blog y aún estando de visita en el país, pasar a estar contigo y darte una mano.  Seguir comprobando que eres bendecida y dichosa porque trabajas con las personas que trabajas. Que más que darte un apoyo económico, darte un consejo, un: Tranquila, quédate, resuelve lo que tengas que hacer; son cosas invaluables.

Recibir llamadas de gente que tenías años sin hablar, mensajes de aliento por todas las vías posibles, y darte cuenta que eres querida, apreciada, estimada. Poder esta ahí cuando tus padres te necesitan, para poder devolverles un poco del amor desinteresado que te han dado, en ese momento de prueba, de enfermedad. Descubrir en ti la fuerza, la fortaleza para cada día echar hacia adelante, convencida de que en la vida todo tiene un propósito, que hay que disfrutar sin hacer daño, cada día de tu existencia, que  Dios siempre obra para bien, que fui bendecida por los padres que tuve, que aún hay esperanza, y que no matter what,  life is good. :D

Estaré, ahora sí, lo prometo, actualizando mi blog con frecuencia, compartiendo mis vivencias, mi puntos de vista, y todo lo que se me ocurra.

Gracias a aquellos que aún se dan su vueltecita por aquí. Un beso!

Guilty Pleasure

Desde hace mucho tiempo me gusta ver la llamada “lucha libre”. Cuando era local, me gustaba ver Los Broncos con todo su aparataje, pero las que más he disfrutado han sido la WWE.

Mi favorito por mucho tiempo fue Bret “Hitman” Hart, y aunque Rafael dice que el es el fan #1, ese es un puesto que nos estamos disputando.  Y a pesar de toda la parafernalia, y el hecho de que uno sabe que es un espectáculo, pero hay que admitirlo, que tremendo espectáculo. Cuando dan Smackdown, o antes Royal Rumble, Wrestlemania son  un toque de queda.

A mi hijo y a mi nos encanta ver la “lucha” en Antena Latina. El prefiere a Batista, Edge y el enano del Rey Misterio. Mi favorito de siempre es el Undertaker, con todo su show de “enterrador”.  Cuando ponen esa musiquita de ultratumba, ay mamá que show, hasta la tenía de ringtone en mi celular. La lucha que nunca me ha gustado es la de las mujeres, no sé porqué.

Creo que ese placer culposo viene de familia porque a mi mamá antes le gustaba e incluso una tía le dió un sombrillazo a Relámpago Hernández una vez porque se metió a una lucha de Jack Veneno. Asi, que confieso mi culpa.